Seremos como dioses. Donaremos a los hombres milagros estupendos, deliciosas bellezas, divinas mentiras, les regalaremos la convicción de un futuro tan extraordinario, que todas las promesas de los sacerdotes serán pálidas frente a la realidad del prodigio apócrifo. Y entonces, ellos serán felices... ¿Comprenden, imbéciles?
Asómate co a precipicio veras niños prodigio hip hop como un oficio, mira mi rap suena en cada edificio, esto implica sacrificio una virtud y un vicio
Pero el socialismo marxista ha de permanecer siempre como un portento para los historiadores de la opinión: como una doctrina tan ilógica y tan torpe puede haber ejercido, de modo tan poderoso una influencia sobre la mentes de los hombres y, a traves de ellas, sobre los acontecimientos de la historia
Por tanto, la hipótesis religiosa ha de considerarse sólo un método más para dar razón de los fenómeno visibles del universo. Pero ningún razonador cabal se tomará la libertad de inferir de ella un hecho cualquiera o alterar o añadir lo más mínimo a los fenómeno.
La codicia es definitivamente un fenómeno creado, no es natural
El sufrimiento de los males físicos y morales es la ofrenda más digna que puedes hacer a aquel que nos ha salvado sufriendo
Conocer el mundo es, para el hombre de las culturas superiores, una verdadera necesidad, algo que se compenetra con su propia existencia, una ofrenda que cree deberse a sí mismo y a su vida.
Ese precioso y necesario don del sentido común, que es el menos común de los sentidos.
Insiste en ti mismo, nunca imites. En cada momento puedes presentar tu don con la fuerza acumulativa del cultivo de una vida entera; pero con el talento adoptado de otro sólo improvisas la mitad. Haz lo que tienes asignado para ti así no puedes esperar o atreverte demasiado.
La maravilla de un solo copo de nieve supera la sabiduría de un millón de meteorologistas.
Trabajar con los niños quiere decir tener que hacer las cuentas con poca certeza y muchas incertidumbres. Lo que nos salva es buscar y no perder el lenguaje de la maravilla que perdura, en cambio, en los ojos y en la mente de los niños.