La perfecta claridad de todas las representaciones en el sueño, que descansa en la creencia absoluta en su realidad, nos recuerda los estados de la humanidad anterior, en los que la alucinación era frecuente y se enseñoreaba de tiempo en tiempo de comunidades enteras a la vez y aún de pueblos enteros. Así, en el sueño rehacemos una vez más la tarea de la humanidad anterior.
El ciberespacio. Una alucinación consensual experimentada diariamente por billones de legítimos operadores, en todas las naciones, por niños a quienes se enseña altos conceptos matemáticos...Una representación gráfica de la información abstraída de los bancos de todos los ordenadores del sistema humano. Una complejidad inimaginable.
La humanidad no puede vivir sin ideales. Si no tuviera más ideales, habría habido una mutación de la especie. Hay momentos de ceguera e inconsciencia, pero uno se puede despertar de esos momentos.
Los celos son una ceguera que arruina los corazones; quejarse y querellarse no representan signos de afecto sino de locura y malestar.
El nacionalismo es la chifladura de exaltados echados a perder por indigestiones de mala historia.
Actuar no está tan lejos de la enfermedad mental: Un actor trabaja en la división de su carácter en otros. Es como una especie de esquizofrenia
La esquizofrenia no puede entenderse sin comprender la desesperación
Requiere más esfuerzo verlo así, porque solo los que luchan tocaran el frenesí
No hay infierno, no hay infierno, excepto el frenesí de la vida.