Esto me recuerda a mi viaje por las llanuras de Afganistán. Perdimos el sacacorchos (tirabuzón) y tuvimos que sobrevivir a comida y agua por varios días
En este punto surgen nuevas dificultades, un frío intenso y la imposibilidad de respirar. La primera dificultad la salvamos mediante cierta fuerza innata en nosotros, la segunda poniéndole al viajero esponjas humedecidas junto a las narices. Una vez realizada la primera parte del trayecto, el viaje se hace más fácil.
El nacionalismo es la chifladura de exaltados echados a perder por indigestiones de mala historia.