Escuchad pues, diligentemente, oh... carísimos, con un ánimo humilde, abatido y desconfiado de sí mismo, al Dios todopoderoso, que os crió, redimió y santificó y os promete de glorificaros en su reino consigo; el cual os habla y enseña en esta santa palabra su voluntad.
Cuando me siento abatido me doy jaque mate a mí mismo.
¡Mi espíritu desconsolado te busca con ansia infinita y has dejado mi alma marchita y tú también te has marchitado!
Tan solo y desconsolado como sólo podía sentirse un ser humano en el momento de morir lejos de Ingrid
Lo más triste cuando no se ha llegado al primer acto de una obra teatral es que cuando vamos a sentarnos notamos que nos han dado por muertos y han ocupado nuestro asiento.
Uno de estos días, tendrá que acabarse este loco mundo, Y Dios se llevará consigo las cosas que nos prestó, Y si, ese triste día, queréis reprender a nuestro Dios, Adelante, reprendedle: se reirá y bajará la cabeza.
El otoño es un andante melancólico y gracioso que prepara admirablemente el solemne adagio del invierno.
¡Música! melancólico alimento para los que vivimos de amor
Un pueblo pobre y sin esperanzas no es un pueblo libre. Un país estancado y empobrecido no puede asegurar las instituciones democráticas. Por el contrario, es campo propicio para la anarquía y la dictadura.
Ella era una flor del mar, yo un delfín tras un velero, de esta noche no paso, se ha hundido otro petrolero.
¿Quién conoce el fin? Lo que ha emergido puede hundirse y lo que se ha hundido puede emerger. Lo satánico aguarda soñando en el fondo del mar, y sobre las ondulantes ciudades humanadas navega el apocalipsis.
¿Que podía haber terminado de pie con Alí? Puede ser, pero ése era mi verdadero sueño y, por lógica, los sueños también a veces terminan mal. Fue mi pelea, aunque haya sido derrotado
Un ejército victorioso gana primero y entabla la batalla después; un ejército derrotado lucha primero e intenta obtener la victoria después.