Tengo la mala costumbre, y lo he comprobado con el asunto de las obras, y decir lo que pienso. Yo sé que Javi Martínez y Llorente son más importantes que yo para el Athletic. En respuesta a lo que usted me dice, yo consulté con ellos si ese obstáculo era cierto y también estuve dispuesto a actuar en consecuencia. Si ellos me hubieran dicho que era un obstáculo, hubiera sabido que hacer. Yo soy muy individualista, muy personalista, sino no sería entrenador, pero también soy respetuoso del destino del proyecto que me toca encabezar.
El oyente sólo es respetuoso cuando no está entendiendo nada.
—¿Eso hicimos? Qué considerado por nuestra parte. Llámelo ahora mismo y cuéntele lo que está pasando, ¿quiere?
¡Por mi vida! La luz de un buen carácter sobrepasa a la luz del sol y a su resplandor. Quienquiera lo haya alcanzado es considerado como una joya entre los hombres.
Sin la menor duda, el afecto solicito hacia mi persona había impedido a mis amigos traerme algo tan peligroso como es el papel en blanco y ponerlo a disposición de las sílabas que incesantemente segrega mi espíritu.
Me da un ataque de histeria: ¿Por qué hay que esconder a mi marido? ¿Quién es? ¿Un asesino? ¿Un criminal? ¿Un preso común? ¿A quién enterramos?. Mamá me dice: Calma, calma, hija mía. Y me acaricia la cabeza, me toma de la mano. El coronel informa por la radio: Solicito permiso para dirigirme al cementerio. A la esposa le ha dado un ataque de histeria...
Dando un nombre a algo nos hemos limitado a ponerlo en una categoría, y pensamos que lo hemos comprendido; no lo miramos más atentamente. Pero si no lo nombramos estamos obligados a mirarlo. O sea, abordamos la flor, o lo que fuere, con un sentido de novedad, con una calidad nueva de examen: la miramos como si nunca la hubiésemos mirado antes.
Ocultas flores crecen silentes en mi interior, dentro de esa otra incompresible, la olvidada, la del rostro jamás mirado ante el espejo.