La política se degrada, conviértese en profesión. En los pueblos sin ideales, los espíritus subalternos medran con torpes intrigas de antecámara. En la bajamar sube lo rahez y se acorchan los traficantes.
Las palabras más ricas, menguante aurirrosado de la luna, se me van por el lago, verticales, en una temblorosa exaltación, a colgarse de ti. Que los poetas -que todo lo sueñan- y los amantes -que lo tienen todo- son aquí tus mendigos humillados.
Hay tres cosas que jamás he podido comprender: el flujo y reflujo de las mareas, el mecanismo social y la lógica femenina.
Debe señalarse que los principios religiosos sufren una suerte de flujo y reflujo en la mente humana y que los hombres tienen una tendencia natural a elevarse de la idolatría al monoteísmo y a recaer de nuevo del monoteísmo en la idolatría.
Cuando las cosas se ponen lo suficientemente mal, tu única salida es tenderte en la cama y rezar. No sé nada sobre congregarme una vez a la semana en una iglesia, pero cuando escucho que hay un poder divino al que puedes pedirle ayuda, lo creo.
¿Cómo un gobernante puede proponer a su pueblo una consulta que no será vinculante? ¿Esto es un programa político serio? No es un programa político serio. Es la última salida que les queda del fracaso, del callejón sin salida, del bloqueo que han representado cuatro años de plan Ibarretxe.
Las palabras más ricas, menguante aurirrosado de la luna, se me van por el lago, verticales, en una temblorosa exaltación, a colgarse de ti. Que los poetas -que todo lo sueñan- y los amantes -que lo tienen todo- son aquí tus mendigos humillados.
En 1978 quedó claro que las nacionalidades y regiones eran el punto de llegada y no un pistoletazo de salida en una subasta insensata para ver quién es más nación.
Me gustaría que me llamarán la Gran Bolsa. Tengo un precio de salida y de vez en cuando perderé valor, pero al final volver a cotizar al alza y valdré más.