Tienen diferente forma y diferente matiz, pero unidas por los años, mis penas, o mis engaños, como sucesión de daños, son escaleras en mí.
No existen dos seres humanos con la misma experiencia. El modelo de mundo que creamos para guiarnos, está basado, en parte, en nuestras experiencias. Cada uno de nosotros puede, entonces crear un modelo diferente del mundo que compartimos, y por lo tanto vivir en una realidad algo distinta.