No estoy de acuerdo con los seguidores de Marx y los de Adam Smith: la razón por la que los mercados libres funcionan es porque dejan que la gente tenga suerte, gracias al agresivo método del ensayo y error, y no dan a las personas recompensas ni incentivos por su destreza
La victoria en la guerra no depende completamente del número o del simple valor; sólo la destreza y la disciplina la asegurarán. Hallaremos que los romanos debieron la conquista del mundo a ninguna otra causa que el continuo entrenamiento militar, la exacta observancia de la disciplina en sus campamentos y el perseverante cultivo de las otras artes de la guerra.
La futura estela del animal a través de la tiniebla está casi tan establecida para la sagaz mente del cazador como la costa para el piloto. De modo que era esta prodigiosa habilidad del cazador, la proverbial fugacidad de una cosa escrita en el agua, una estela, es tan de fiar, a todos los efectos deseados, como la tierra firme.
Aquí hay una de las pocas claves efectivas del problema de diseño: la habilidad del diseñador de reconocer tantas limitaciones como sea posible, su deseo y entusiasmo por trabajar con estas limitaciones, las limitaciones de costo, tamaño, resistencia, equilibrio, superficie, tiempo, etc. ; cada problema tiene su propia lista particular.
No juzguéis a los demás si no queréis ser juzgados. Porque con el mismo juicio que juzgareis habéis de ser juzgados, y con la misma medida que midiereis, seréis medidos vosotros.
El hombre no es creyente porque silencia su capacidad de juicio y acepta aseveraciones extraordinarioas; acalla su capacidad de juicio porque ciertas aseveraciones extraordinarias le han resultado evidentes
Me convencí de que dudar de todo es carecer de lo más preciso de la razón humana, que es el sentido común
Estamos habitando un mundo real donde los acontecimientos poseen causas comprensibles y esas causas producen efectos. Nunca hemos tenido ninguna misión sagrada, y sería fatal creer otra cosa. Pero tenemos el derecho a la autoconservación. Sepamos qué es lo que queremos conservar. Luego el sentido común y el viejo valor probablemente nos ayudarán a seguir adelante.
Se ha hecho una virtud de la moderación para limitar la ambición de los grandes hombres y consolar a los mediocres de su poca suerte y escaso mérito.
El placer sin moderación se inclina hacia el dolor como hacia un precipicio.
El político debe tener: amor apasionado por su causa; ética de su responsabilidad; mesura en sus actuaciones
Ni pueblos ni hombres han de ser medrosos que lleguen a tener miedo de sí mismos. En buena hora que la política sea artística, y pocas ciencias requieren tanto arte y mesura y estudio y buen gusto como ella. Pero ha de ser sincera.
La crianza y el buen comedimiento más honra al que la hace que no al que se le hace.
Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa; el resto es propaganda. Su función es poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio y, por lo tanto, molestar
Pueden vuestros senderos ser torcidos, sinuosos, solitarios, peligrosos conducir a la vista más increíble. Puede que vuestras montañas se levanten dentro y sobre las nubes
Tal vez ver al presente en colores más oscuros de lo que tiene realmente es un deber; porque de ésta visión puede brotar una lucha con más determinación para mejorar las cosas.
Cada intento de hacer un gran cambio a las condiciones existentes, cada noble visión de nuevas posibilidades para la raza humana, ha sido etiquetado como de Utopía
Nos cuenta Sexto Empírico que Epicuro, siendo niño, mientras leía con su preceptor estos versos de Hesíodo: El más antiguo de los seres, el caos, surgió primero; luego, la inmensa tierra, asiento de todo.
Cada vez que juega en su cabeza sólo está el gol, es la esencia de su fútbol. Figo y él son dos jugadores que cada vez que hacen algo, te levantas del asiento
La grandeza de una nación depende de la grandeza de su líder, y el porvenir de un pueblo se decide por la clarividencia de su líder.
El orden es el placer de la razón pero el desorden es la delicia de la imaginación.
Aunque me gustaría, probablemente no puedo dar una buena razón para justificar que la vida merece la pena, pero si alguien entrara ahora mismo en este cuarto con una escopeta, mi reacción natural, como la de cualquiera de nosotros, será aferrarme a la vida y ponerme a cubierto.
La diplomacia te saca de un problema en el que el tacto te hubiera evitado meterte.
La diplomacia es el arte de conseguir que los demás hagan con gusto lo que uno desea que hagan.
Es necesario tener tanta discreción para dar consejos como docilidad para recibirlos.
La discreción es una virtud sin la cual las otras dejan de serlo.