La riqueza aumenta, dicen los políticos superficiales, al mismo tiempo que las necesidades. Cierto, pero en la proporción de uno a tres.
Es muy probable que los premios literarios hayan sido creados por algún demiurgo sarcástico para subrayar la carcajada con que el tiempo se venga de las certidumbres.
El diálogo implica una mentalidad que no florece en áreas cerradas, autárquicas. Éstas por el contrario constituyen un clima ideal para el anti diálogo. Para la verticalidad de las imposiciones.
En la elección de la alimentación, del lugar, del clima y de las distracciones gobierna un instinto de autoconservación.