Dos clases de hombres se esfuerzan en vano: quien amontona dinero sin gastarlo, y quien adquiere saber sin aplicarlo
Vivir es no estar seguro, no saber nada acerca del próximo momento. En el momento en que sabes comienzas a morir un poco. El artista nunca sabe por completo; adivina. Tal vez nos equivocamos, pero damos salto tras salto en la oscuridad.
La hipnosis profunda es aquel nivel que permite al sujeto funcionar adecuadamente y directamente a nivel inconsciente de conocimiento sin la interferencia de la mente consciente.
El puedo asciende a su conocimiento y, desde ese mismo instante se centuplica.
Lo que se llama erudición y lo que se llama estilo, generalmente no es más que pedantería y amaneramiento.
Lo que se espera de un escritor en América Latina es una mezcla de profeta, crítico, cómico, conciencia en el exilio, bondad, erudición y modestía. Prefiero la de que somos escritores sólo para no ser simple borrachos.
Algunas veces la imagen sigue al sonido y representa un papel secundario y no viceversa. El sonido es algo más que una simple ilustración de lo que está sucediendo en la pantalla.
La definición que da Kant de la ilustración le gusta a todo el mundo: es la liberación del hombre, la mayoría de edad de la razón y demás. Pero Hamann arremete contra eso. Afirma que Federico de Prusia le viene a decir a Kant: Piensa lo que quieras, pero obedece. Ésa es la supuesta mayoría de edad.
Que tengan fronteras los conocimientos científicos, según las previsiones es imposible
El conocimiento y/o la colaboración con expertos de los diferentes campos (cultura gastronómica, historia, diseño industrial, etc.) es primordial para el progreso de la cocina. En especial, la cooperación con la industria alimentaria y la ciencia ha significado un impulso fundamental. Compartir estos conocimientos entre los profesionales de la cocina contribuye a dicha evolución.
No somos seres humanos con una experiencia espiritual. Somos seres espirituales con una experiencia humana.
Nadie puede ser feliz sin participar en la felicidad pública, nadie puede ser libre sin la experiencia de la libertad pública, y nadie, finalmente, puede ser feliz o libre sin implicarse y formar parte del poder político.
La verdadera maestría trasciende cualquier arte particular. Parte de la maestría de uno mismo, la habilidad, desarrollada a través de la auto-disciplina, estar en calma, tranquilamente atento, y completamente en sintonía con uno mismo y lo que le rodea. Entonces, y solo entonces, una persona puede conocerse a sí mismo.
Toda clase de maestría se paga muy cara en este mundo, donde tal vez todo se paga muy caro.