Si alguno de los que pasen por la calle se detuviere, fijándose en la fachada de mi casa, haz fuego sobre él; si lo yerras, haz otro tiro, y si todavía lo yerras, ten por seguro que mi pistola no ha de errarte.
Si vienen aquí con una pistola y la sostienen en mi cabeza, mejor deberían asegurarse de pueden apretar el gatillo. Y deberían asegurarse de que tienen balas, porque si las olvidan, que tengan cuidado.