Hemos logrado honrar un compromiso con el pueblo cubano, saldar una deuda histórica. El salvador no olvida la solidaridad que siempre ha mostrado Cuba con nuestro pueblo
En primer lugar, encomiendo mi alma a Dios Todopoderoso, mi Creador, con la plena confianza de que todos mis pecados sean perdonados por los méritos y mediación de mi único salvador Jesucristo