¿Dónde está la plata que tenemos que cobrar para estar contentos y salir a disfrutar; dónde está el dinero que después de trabajar tiene que sobrarme para el gusto personal, para salir, para vivir, para gozar, para curtir o es que aquí sólo se puede subsistir?
Creo que es un gran error considerar cobrar altos impuestos a los vinos como un impuesto al lujo, si lo hiciéramos estaríamos cobrándole impuestos a la salud de nuestros ciudadanos