Ha practicado la solidaridad como no he visto en ningún Gobierno en la historia de América Latina, por lo menos hasta donde yo puedo hacer memoria
Los sufrimientos serían menores entre los humanos si éstos dedicasen su fantasía con menos ahínco en evocar el recuerdo de males pretéritos, antes que en hacer soportable un presente anodino.
¿Puede uno recordar el amor? Es como tratar de evocar el aroma de las rosas en un sótano. Puedes ver la rosa, pero nunca el perfume.
Pero no faltan quienes, sin haber nacido en Barranquilla, llegan a estimarla y amarla tanto, que solo vuelven a respirar y a revivir cuando regresan a Curramba la Bella. Entre ellos se halla, desde luego, Casandra.
El arte del perdón es el más difícil que yo conozca. Pero es también el único capaz de hacer revivir a una persona.
Alguna vez se dijo, glosando a Yrigoyen, que había que empezar de nuevo. Empezar de nuevo a mi juicio es detenerse un poco en la marcha, para reconstruir las filas y hacer balance de circunstancias.
Vengo a proponerles un sueño: reconstruir nuestra propia identidad como pueblo y como Nación; vengo a proponerles un sueño que es la construcción de la verdad y la Justicia; vengo a proponerles un sueño que es el de volver a tener una Argentina con todos y para todos. Estoy convencido de que en esta simbiosis histórica vamos a encontrar el país que nos merecemos los argentinos.
Al memorizar algo aumentamos el desorden del Universo.
No puede haber conocimiento pues los educandos no son llamados a conocer sino a memorizar el contenido narrado por el educador. No realizan ningún acto cognoscitivo, una vez que el objeto que debiera ser puesto como incidencia de su acto cognoscente es posesión del educador y no mediador de la reflexión crítica de ambos.
No puede el médico curar bien sin tener presente al enfermo.
No se acaba el amor sólo con decir adiós, hay que tener presente que el estar ausente no anula el recuerdo, ni compra el olvido, ni nos borra del mapa
Yo diría sin lugar a dudas que no hay otra cosa más digna que ayudar al prójimo sin tener en cuenta banales prejuicios humanos. La única explicación que yo encuentro a tu cambio de actitud es la de que tú no quieres a este hombre como él tiene derecho a esperar de ti, y en tal caso no te queda otro remedio que decírselo francamente en cuanto puedas.
Cada persona que vive en nuestro país no debe olvidar su fe y su etnia. Pero ante todo debe ser un ciudadano de Rusia y debe estar orgulloso de esto. Nadie tiene derecho a poner sus peculiaridades nacionales y religiosas antes de las leyes del Estado. No obstante, las leyes del Estado también tienen que tener en cuenta las peculiaridades nacionales y religiosas del pueblo.
Después de lo ocurrido, no volveré a considerar nunca más la Fórmula 1 un deporte
Trata de no considerar inteligentes sólo a quienes piensan como tú.
Cuando hablan de celebrar el Bicentenario, yo creo que más que celebrar deberían conmemorar con una misa fúnebre, porque realmente en 200 añosmurieron muchas esperanzas de libertad, de progreso y de justicia y todavía siguen sin estar vivas esas esperanzas
Los sufrimientos serían menores entre los humanos si éstos dedicasen su fantasía con menos ahínco en evocar el recuerdo de males pretéritos, antes que en hacer soportable un presente anodino.
Siempre quise tener una fragancia, siempre quise poder conectarme con la gente de forma diferentes a como lo haces a través de una película. Un perfume es algo increíblemente íntimo. Puede evocar pensamientos específicos o recuerdos y es un poco diferente para cada persona que lo usa.
El arte del perdón es el más difícil que yo conozca. Pero es también el único capaz de hacer revivir a una persona.
Pero no faltan quienes, sin haber nacido en Barranquilla, llegan a estimarla y amarla tanto, que solo vuelven a respirar y a revivir cuando regresan a Curramba la Bella. Entre ellos se halla, desde luego, Casandra.
Dado que el sistema no se programaba, podían producirse resultados sorprendentes. Resultados jamás previstos por los programadores. Por eso podían parecerse a la vida misma.
Hay días en los que uno tiene la impresión de que los hombres viven como ratas y no siente el menor deseo de parecerse a ellos El color prohibido, 1951
Siempre quise tener una fragancia, siempre quise poder conectarme con la gente de forma diferentes a como lo haces a través de una película. Un perfume es algo increíblemente íntimo. Puede evocar pensamientos específicos o recuerdos y es un poco diferente para cada persona que lo usa.
Los sufrimientos serían menores entre los humanos si éstos dedicasen su fantasía con menos ahínco en evocar el recuerdo de males pretéritos, antes que en hacer soportable un presente anodino.
echar de menos es un poco como el hambre. Sólo se pasa cuando se come la presencia. Pero, a veces, el echar de menos es tan profundo que la presencia es poco: se quiere absorber a la otra persona entera. Esa gana de ser el otro para una unificación entera es uno de los sentimientos más urgentes que se tiene en vida.
Yo quiero corazón, no quiero echar de menos los mares de ilusión, no quiero amarrarme a un puerto, donde ya no estallan huracanes de pasión (Lo diré bajito)
A mi me estimula muchísimo más la lucha por evitar la humillación y la vergüenza que la lucha por obtener el reconocimiento y la gloria, porque como no creo en el segundo aspecto, tengo muy claro a donde ubicar las energías, cómo ubicarlas, y saber qué tipo de entusiasmo hay que poner en cada una de las situaciones que a uno le toca enfrentar.
La buena educación de los niños pide que se les ame, y se les ame a todos por igual. Ahora bien, esto supone la entrega absoluta a su formación y el uso de cuantos medios pueda sugerir un entusiasmo habilidoso para infundirles la piedad y la virtud.
Discutir la naturaleza y la significación de la experimentación estética sería demasiado largo. Basta aquí con sugerir que las mejores obras de arte, sean literarias, plásticas o musicales, nos proporcionan algo más que un mero placer; nos informan respecto a la naturaleza del mundo.