Los genios son peligrosos para los talentos jóvenes, pues no hacen más que reproducirlos creyendo reproducirse a sí mismos
Si fueran a reproducirse en los papeles públicos, los elogios que durante la ausencia se hacen los amigos íntimos, habría duelos a muerte todos los días
Pero no faltan quienes, sin haber nacido en Barranquilla, llegan a estimarla y amarla tanto, que solo vuelven a respirar y a revivir cuando regresan a Curramba la Bella. Entre ellos se halla, desde luego, Casandra.
El arte del perdón es el más difícil que yo conozca. Pero es también el único capaz de hacer revivir a una persona.