Y aquí el Presidente del Gobierno de Euzkadi –sigue el discurso- católico, pregunta con el corazón dolido: ¿Por qué el silencio de la jerarquía? Yo le aseguro, señor Aguirre, con la mano puesta sobre mi pecho de sacerdote, que la jerarquía no calló en este caso, aunque no se oyera su voz en la tribuna clamorosa de la prensa o de la arenga política. Hubiese sido menos eficaz.
Es un magnífico orador, conoce el arte de no decir nada en una gran arenga
El éxito electoral suele recompensar el doble discurso y la doble personalidad.
Suele olvidarse que los textos literarios y quienes los clasifican para el discurso nacional, obedecen a estrategias discursivas cuya politicidad cruza la literatura e interviene en la ordenación de los valores nacionales.