El lector puede ser considerado el personaje principal de la novela, en igualdad con el autor; sin él, no se hace nada.
He creado una heroína (Chihiro) que es una chica corriente, alguien con quien el público puede simpatizar. No es una historia en la que los personajes crecen, sino una historia en la que pueden sacar lo que llevan dentro, debido a las circunstancias particulares. Quiero que mis jóvenes amigos vivan así y creo que ellos, al igual que yo, tienen ese deseo
Por encima de todo, sé la heroína de tu vida, no la víctima.
Llorando la ausencia del galán traidor la halla la luna y la deja el sol, añadiendo siempre pasión a pasión, memoria a memoria, dolor a dolor.
Aquí estoy, en consecuencia, sola, en tinieblas, sin un galán indómito que se aventure a rescatarme. Sola con mis reminiscencias, con mi pasado turbulento, con mi angustia loca, con mi cresta ya no tan voluptuosa y mi pechuguita tierna.