Este durar en el aire, este finar en la tierra, la pubertad de los ángeles, la vejez de las estrellas, la fábula de las nubes, la rondalla de la arena, iguales y desiguales, ¿Qué son si no son apenas presagios de eternidades y memorias de presencias?
Una literatura llamada a durar es generalmente profética; más raramente, apologética menos todavía de propaganda.
El Ejército Rojo debe continuar ayudando con armas a la Guardia Roja. Debe hacer todo lo posible para ayudar a las masas populares a armarse, siempre que esto no disminuya su propia capacidad de combate.
¿Por qué no he de continuar por estas olas indómitas y a la vez sumisas? ¿Qué podría detener un corazón decidido y la voluntad firme de un hombre?
Como colombiano quiero extender mi mano derecha a todos mis hermanos ecuatorianos y mi mano izquierda a mis hermanos venezolanos, y que nos abracemos para que juntos formemos la bandera de la paz.
Aquí no hay derrotados. El único derrotado en estas elecciones, no tiene documento nacional de identidad. El único derrotado es aquel que con su negro dinero quiso extender su gobierno petrolero hasta el Perú. ¡Aquí está la democracia que le ha dicho no!. (En alusión a Hugo Chávez).