Llevar una vida amargada lo puede cualquiera, pero amargarse la vida a propósito es un arte que se aprende
Las masas perdieron su carácter poético con el cristianismo. No me hable usted de los tiempos modernos, a propósito de lo grandioso. No dan ni para satisfacer la imaginación de un folletinista de la peor calaña.
Tome control de sus emociones de manera consistente y concientemente y deliberadamente transforme las experiencias de su vida diaria
Cuando queremos una emoción determinada, buscamos deliberadamente en nosotros mismos hasta obtenerla: un brillante cristal rosado de placer, un verde o amoratado trozo de miedo...