Si se practican métodos como cubrir el suelo con paja y sembrar trébol como cobertura en vez de utilizar maquinaria y productos químicos creados por el hombre para emprender una guerra de aniquilación, entonces el medio volverá a su equilibrio natural e incluso las malas hierbas problemáticas podrán ser controladas.
La paz y la guerra empiezan en el hogar. Si de verdad queremos que haya paz en el mundo, empecemos por amarnos unos a otros en el seno de nuestras propias familias. Si queremos sembrar alegría en derredor nuestro precisamos que toda familia viva feliz.
Lo importante para un joven es establecer su carácter, una reputación y un crédito
En el tu, tenian bajo su jurisdicción entre diez mil y cincuenta o sesenta mil habitantes. Tenían fuerzas armadas propias, como los cuerpos de defensa; facultad para establecer impuestos por su propia cuenta, como por ejemplo, el impuesto por mu de tierra, y facultades judiciales propias, como la de detener, encarcelar, interrogar y castigar a su antojo a los campesinos.
Estaba definitivamente listo para implantar récord mundial. Este es un gran momento en la historia, pero tú nunca sabes qué puede suceder mañana. Para mi fue una gran carrera y esto es grande en Jamaica
Al censurar el inconsciente e implantar la consciencia, el superego también censura al censor, porque la conciencia desarrollada registra el acto malo prohibido no sólo en el individuo sino también en su sociedad.
Creo que es muy importante asentar nuestra convivencia en una memoria viva y no en un olvido ficticio. Creo que no es posible olvidar; es posible no limitarse a la memoria de lo trágico y tomar otros gestos y otros posicionamientos. (...) Uno siente la alegría del diálogo sin que sea indispensable borrar la historia, uno puede ir al diálogo mucho más auténticamente sino disimula sus heridas.
Intereconomía está tan mal de dinero, que va a tener que poner al toro a hacer horas extras en el Grand Prix.
Un asesinato es un caso vulgar, un hecho más o menos vivo de bestialidad, de ferocidad. Es lo corriente, y más corriente todavía procesar por estas cosas. Mientras unos se entretienen en poner pinceladas azules en el lienzo de la vida, para que se las aplaudan, otros rabian por ponerlas rojas, para que la justicia tenga que intervenir.
El arte es eso. Es colocar en el destinatario de la obra elementos para que él recree la creación del artista. Cuando los destinatarios son muchos, el artista es famoso. Cuando son pocos, el artista es menos famoso, pero no menos artista.
Es bueno, e incluso puede ser hermoso el reírse de la vida, con tal que se viva. Hay que colocarse por encima de todo, y por encima de uno colocar su espíritu, es decir, la libertad de la idea: declaro impío todo límite a ésta.
Para instalar una buena biblioteca particular se necesitan dos cosas: un amplio círculo de amigos y una mala memoria.
Cada concesión sumisa a nuestro miedo expande el dominio del mismo; no sólo desperdiciamos ese tiempo en que los males que tememos pudieran ser sufridos y superados en el acto; por el contrario, mientras que la dilación no alivia en ninguna forma nuestros problemas, sí los vuelve cada vez menos superables al instalar los terrores habituales.
Pero para que el que se defiende haga también la guerra, debe asestar golpes, es decir dedicarse a la ofensiva. Así la guerra defensiva comprende actos ofensivos que forman parte de una defensiva de un orden más o menos elevado.