Es la fuerza de la pintura neoclásica el haber demostrado la necesidad de la desnaturalización. Ella ha desnaturalizado ya sea los elementos constructivos, ya sea la composición de éstos. Es por esta razón que ella es la verdadera pintura abstracta.
En las matemáticas es donde el espíritu encuentra los elementos que más ansía: la continuidad y la perseverancia.