La moderación es la elegancia. La elegancia es moderación, y esta palabra viene de elegir.
Donde quiera que veáis la moderación sin tristeza, la concordia sin esclavitud, la abundancia sin profusión, decid confiadamente; es un ser venturoso el que aquí manda.
La frugalidad compromete todas las demás virtudes.
Los que padecen perturbaciones mentales no aplican el principio de parsimonia Científica: la teoría más simple para explicar un cierto conjunto de datos. Prefieren el barroquismo.
Donde estaba presente, junto con la Gula y la Ebriedad, la Taza, con su multitud de servidores, compañeros y circunstantes, se ve la Abstinencia, se ve la Sobriedad y templanza en la alimentación con todas sus reglas y preceptos.
Y con respecto a las multitudes, ¿no consiste la templanza principalmente en obedecer a los que mandan y mandar ellos, en cambio, en sus apetitos de comida, bebida y placeres amorosos?
Si un hombre aspira a una vida correcta, su primer acto de abstinencia es el de lastimar animales.
La abstinencia es buena tanto para la cabeza como para el bolsillo.
Nuestro objetivo era disciplinar a una sociedad anarquizada. Con respecto al peronismo, salir de una visión populista, demagógica; con relación a la economía, ir a una economía de mercado, liberal. Queríamos también disciplinar al sindicalismo y al capitalismo prebendario
Ni el séquito de los príncipes guerreros ni el de los héroesrevolucionarios se preocupan para nada de las condiciones de una economía normal
El que se fia de cualquiera demuestra tener poca discreción y sensatez. El que de nadie se fía demuestra tener menos todavía.
Haré lo que me pedís si no queda más remedio, pero permitidme que intente por última vez convenceros de que la discreción es lo más aconsejable en los lances del corazón.
Para declarar como virtuoso a un sentimiento, a un acto cualquiera, no basta reconocer en él alguna señal de sacrificio, de austeridad o de bondad; es preciso mirar ante todo si, por ventura, no es opuesto a los deberes de la justicia y de la caridad universal.
Mantener la austeridad en tiempos de vacas gordas. Esto fortalece, capitaliza y acelera el desarrollo de la empresa. Asimismo, evita los amargos ajustes dramáticos en las épocas de crisis
La masturbación no mitiga la nocividad de la continencia más que en una muy escasa proporción
Demasiado libertinaje en la juventud seca el corazón, y demasiada continencia atasca el espíritu.