Una muñeca de barro es fragante al sol, me vuelvo hacia mí.
Una brisa fragante sopla de china Sobre estos siete cordones.
Vuelve conmigo al inicio de mi cuerpo, al perfumado centro del feto, al instante en que de ti fui creada, vuelve conmigo, de ti estoy incompleta.
Rasca un grillo el silencio perfumado de rosas...