No podemos marchar en el sentido inverso de una exigencia implícita en la lógica socialista, que es una lógica en gran medida internacionalista y crear en el interior del Estado español un fraccionamiento socialista en base a una pretendida independencia de las nacionalidades.
El pensamiento se traduce tan escasamente como la poesía. Como mucho puede transcribirse. En cuanto se hace una traducción literal, todo resulta alterado
Lo que Dios ha creado, el hombre no debería cambiarlo con estructuras faraónicas. En el problema del agua hay que respetar una España húmeda y otra seca. Este elemento no debe ser alterado sustancialmente por el hombre (...).