¿Y por qué no? Después de todo, iba a pasar toda la eternidad en un millar de infiernos... El conocimiento era libertad, de cierta clase. Cuando lo mínimo que podían hacerte era todo, entonces lo máximo que podían hacerte dejaba de inspirar terror.
En lo tocante a la ciencia, la autoridad de un millar no es superior al humilde razonamiento de una sola persona.