Yo te quise, te quise tanto. Hasta que hube agotado mi amor por ti de Va a empezar a llover, El tiempo de las cerezas.
No digáis que, agotado su tesoro, de asuntos falta, enmudeció la lira: podrá no haber poetas pero siempre habrá poesía.
Yo estoy mortalmente cansado de la vida, No admito nada de ella, Pero aún así amo esta pobre tierra Porque no conozco otra.
Porque estoy al otro lado más cansado pero vivo, escucha lo que digo lo mejor ha de venir aun
Cuando el carro se haya roto muchos os dirán por donde no se debía pasar.
Nos vio, roto el engaño de la noche, la cruda luz del alba. Era la hora de huir.
Recuerda, la hora más oscura es la que precede a la aurora, el cambio se produce, con frecuencia, cuando te has rendido o cuando menos lo esperas.
El pueblo libio no se ha rendido y no se rendirá hasta el día del juicio final.
Recordar...Perdonar...Haber amado...Ser dichoso un instante, haber creído...Y luego...Reclinarse fatigado en el hombro de nieve del olvido.
El guerrillero fatigado acribillará al que le creó. Se tornarán entre ellos. Exterminio
Cansado y maltrecho buscando posada ¡Glisinas en flor!