No son las catástrofes, los asesinatos, las muertes, las enfermedades las que nos envejecen y nos matan; es la manera como los demás miran y ríen y suben las escalinatas del bus
Yo sufrí dos accidentes graves en mi vida, uno en el que un autobus me tumbó al suelo... el otro accidente, ¡es Diego!
Como decimos en Portugal, ellos trajeron un autobús y lo dejaron frente a su portería.
No basta la buena intención del mandatario, es indispensable el factor colectivo que representan los trabajadores. Al pueblo de México ya no lo sugestionan las frases huecas: libertad de conciencia, libertad económica.
La superación de las diferencias sociales seguirá un proceso natural, no será consecuencia de medidas coercitivas, sino del desarrollo de las fuerzas productivas y de los servicios sociales, de forma que a través de un proceso gradual, favorecido por la educación, todos los sectores de la población vayan integrándose en el colectivo social.