Si ustedes habláis con casi todos los cantantes, o todos los cantaores, casi todos están fatal con la casa de discos. Se llevan como el gato y el perro. Yo igual. Lo que pasa que llega un momento en el que ya no les hago caso.
En la vida hay que ser sincero. Mi padre me enseñó que lo más importante es ser verdadero y no meterle gato por liebre a nadie. Conservar lo que uno es, con sus defectos. Y escribir lo que uno es.