George W. Bush es un necio inculto que no tiene la suficiente materia gris para guiar el país.
Después de la muerte de mi hija Paula, pasé tres años tratando de exorcizar la tristeza con ritos inútiles. Fueron tres siglos con la sensación de que el mundo había perdido los colores y un gris universal se extendía sobre las cosas inexorablemente.
¡Mi espíritu desconsolado te busca con ansia infinita y has dejado mi alma marchita y tú también te has marchitado!
Tan solo y desconsolado como sólo podía sentirse un ser humano en el momento de morir lejos de Ingrid