Mis pies tocan las raíces de un cuerpo eterno, para el que no tengo nombre. Estoy en comunicación con la Tierra entera. Aquí estoy en el útero del tiempo, y nada me sacará de mi quietud.
La sociedad no sólo existe por la comunicación sino que existe en ella. De esta manera la comunicación es dialéctica y reconstruye la experiencia.