A los 14 años iba por los hospitales a tocar guitarra para los niñitos, me metí en un instituto de Maracaibo para niños con síndrome de Down. A las 4:30 de la tarde llegaba con mi guitarra y me pasaba horas cantándoles. Por ese lado Dios me fue encaminando hacia la sensibilidad por el prójimo.
Un concierto de rock en español hace más por el castellano que el instituto Cervantes.
Sabían que la culpa era del colegio por tratar de hacer que memorizara datos estúpidos en lugar de estimularme... De no haber sido por aquella profesora, probablemente habría acabado en la carcel
Fui a un colegio confesional y allí aprendí que Dios, fuera de dictar la Biblia y alquilar una raza perfecta de sacerdotes para que la explicasen, no ha hecho más que andar alrededor de nosotros procurando cogernos en desobediencia.
La educación que se da en este instituto es basada sobre el santo amor y temor de Dios. Con estos dos medios, las educandas no podrán menos de progresar según sus años, seguirán con gusto el curso de sus trabajos, y vivirán contentas.
A los 14 años iba por los hospitales a tocar guitarra para los niñitos, me metí en un instituto de Maracaibo para niños con síndrome de Down. A las 4:30 de la tarde llegaba con mi guitarra y me pasaba horas cantándoles. Por ese lado Dios me fue encaminando hacia la sensibilidad por el prójimo.