El Este ya no es el contrapeso del Oeste. Una nueva era: los Estados Unidos pueden ejercer impunemente su función de policías del mundo. Y ya se sabe que este país, que nunca fue invadido por nadie, tiene la vieja costumbre de invadir a los demás. En un par de siglos de vida independiente, más de doscientas agresiones armadas contra otros países independientes.
Cualquier amigo de la libertad ha de revolverse como lo hago yo contra la perspectiva de convertir a los Estados Unidos en un campo armado, por la visión de las cárceles repletas por consumidores de drogas y por un ejército de burócratas con el poder de invadir la libertad de los ciudadanos, basándose en una evidencia somera.