El amor propio es señal de una elevada opinión de uno mismo. Si un hombre tiene este amor propio, esto demuestra lo que él es. -- Nueva York, 24/02/1924.
La señal de una inteligencia de primer orden es la capacidad de tener dos ideas opuestas presentes en el espíritu al mismo tiempo y, a pesar de ello, no dejar de funcionar.
No es el poder lo que salva sino el amor. Éste es el distintivo de Dios: él mismo es amor. El mundo es redimido por la paciencia de Dios; Y destruido por la impaciencia de los hombres.
El primer signo distintivo de ese arte es lo ilimitado, lo superlativo del mismo; un deseo de superación y un impulso hacia la inmensidad, que es adonde quiere llegar el demonio, porque allí está su elemento, el mundo de donde salió.
Bienvenida sea cualquier crítica inspirada en un juicio científico. Contra los prejuicios de la llamada opinión pública, a la que nunca hice concesiones, mi divisa es, hoy como ayer, la gran frase del gran florentino: segui el tuo corso, e lascia dir la genti. (sigue tu curso y deja que la gente hable).
Bienvenida sea cualquier crítica inspirada en un juicio científica. Contra los prejuicios de la llamada opinión pública, a la que nunca hice concesiones, mi divisa es, hoy como ayer, la frase del gran florentino: Sigue tu curso y deja que la gente hable.
La verdadera ciencia enseña a dudar de nosotros mismos.
La universidad con salsa boloñesa, es la muerte de la universidad. La universidad era un templo de sabiduría. Esto que hacen ahora es una escuela politécnica. Han dado la universidad a los financieros y los financieros lo que quieren es ganar dinero. Eso implica que lo que se enseña es saber hacer cosas, pero no saber cómo son las cosas.
Lo que libera a la metáfora, al símbolo, al emblema de la manía poética, lo que manifiesta la fuerza de la subversión, es el disparate, ese atolondramiento que Fourier supo poner en sus ejemplos, desdeñando todo decoro retórico. El porvenir lógico de la metáfora sería pues el gag.
¿Qué es la vida? ¿Un folletín? ¿Una especie de emblema azucarado? ¿Un estornudo dado en el trajín de la cola para optar por un candado?
Un gran viento y repentinamente el estandarte se levanta.
El simbolismo de libertad, igualdad, fraternidad, o el del comunismo marxista, no es más que un estandarte enarbolado por encima de las guerras de clases y de los grupos sociales.
Qué cosa terrible es la caridad a la que las mujeres pueden llegar. Se ve todo el tiempo... Amor dado a absolutos tontos. El amor es el pabellón de la caridad.
El pabellón chileno es sagrado, y a su sombra podemos todos, gobernantes y gobernados, unirnos en íntimo efusión, para bendecir a la Providencia que nos bendice, y para congratularnos por las conquistas del progreso y del ingenio humano.
La vulgaridad es el blasón nobiliario de los hombres ensoberbecidos de su mediocridad.
Mi corazón pende en mi pecho, condecoración a ofrecer
Un electrón no es más (ni menos) hipotético que una estrella. Hoy en día, contamos los electrones de uno en uno con un contador Geiger, como contamos las estrellas de una en una en una placa fotográfica.
La memoria opera como la placa de una cámara oscura, que concentra todo y da una imagen mucho más bella que el original.
Habrá dos fechas en tu tumba. Todos tus amigos las leerán pero lo relevante será ese pequeño guión entre ellas.
El guión humaniza a Karl Marx y sus ideas de una sociedad socialista. Por lo general, es bien recibida por el público debido a que el autor hace un excelente trabajo de desarmar el tema y con la verdad interpreta la vida de Karl Marx.
La fuerza muscular podrá partir un escudo y aún destruir la vida, pero sólo el poder invisible del amor puede abrir el corazón del hombre, y hasta que no domine este arte no seré más que un mercachifle en el mercado.
Esto es único, impagable. Estaré agradecido a Diego y a su cuerpo técnico, me mantiene con ganas y peleando sabiendo que hay tantas figuras adelante mío. Es una alegría única tener este escudo y representar a nuestro país.
Se puede decir que el paralelismo es un intento de organización espacial de los signos en su desarrollo temporal. En un dístico paralelo, no hay progresión lineal(o lógica) de un verso a otro; los dos versos expresan, sin transición alguna entre ambos, ideas opuestas o complementarias.
Hoy sólo sé que mi cuerpo es un racimo de placer cuando el arco de la vida tocando su canción sobre mi médula me entrega el distico sin par de tus brazos, mujer
La memoria opera como la placa de una cámara oscura, que concentra todo y da una imagen mucho más bella que el original.
En una losa, en el interior de un nicho, descubrió un ataúd viejo, pero vacío, en cuya deslustrada placa reza esta simple palabra: Jervas. En ese ataúd y en esa cripta me ha prometido que seré sepultado.