Hermanos, no temáis al pecado de los hombres; amad al hombre aún en su pecado, pues un tal amor aseméjase a Dios.
La curiosidad no es pecado -replicó- Pero tenemos que ser cautos con ella, claro...
Lo absurdo es el pecado sin Dios.
Lo que es pecado de muchos queda sin castigo.