Aroma del ciruelo, de repente el sol sale. Senda del monte.
Y de repente busca una boca nuestra boca, y unas manos oprimen nuestras manos y hay una amorosa voz que nos dice: Despierta. Estoy yo aquí. Levántate. Y vivimos
Lo irreal, lo imaginado y deseado, resulta inesperadamente el factor capital de la realidad humana, y por tanto de la Historia.
Un moderado optimismo, como ya nace espontáneamente de una sincera filosofía de la vida, pertenece a la dietética del alma
Es inútil, nadie parece darse cuenta espontáneamente que soy un buen tipo. -Miguelito.