Uno puede ser llamado en cualquier momento a librar una dura batalla; si se muere habiendo descuidado su pulcritud, se da muestra de una relajación general de las buenas costumbres y uno se expone al desprecio y al descuido del adversario. Esta es la razón por la cual los viejos y jóvenes Samuráis han aportado siempre un gran cuidado en su presentación.
Aprovechaba el momento de emoción y descuido del alma cándida, conquistaba con inteligencia y pasión, sabía esperar una caricia involuntaria, suplicar o exigir una confesión, captar el primer latido del corazón, perseguir el amor, lograr de repente una entrevista secreta y después dar a solas lecciones en silencio.
Torpe pérdida es la que por negligencia se hace.
Si un hombre se deja tentar por un asesinato, poco después piensa que el robo no tiene importancia, y del robo pasa a la bebida y a no respetar los sábados, y de esto pasa a la negligencia de los modales y al abandono de sus deberes.
La irreflexión es la fuerza mas invencible de la tierra.
Lo que se hace con precipitación nunca se hace bien; obrad siempre con tranquilidad y calma.
Lo que se hace con precipitación nunca se hace bien; obrar siempre con tranquilidad y calma
Los choros de esa época eran la Improvisación inteligente. Lo que hacen a través del jazz, nosotros lo hacíamos aquí en Rio a comienzos del siglo.
El hecho de que la Improvisación se pierde en el aire nos hace apreciar que cada momento de la vida es único... Un beso, un atardecer, una danza, un chiste. Ninguno volverá a repetirse de la misma manera. Cada uno sucede una sola vez en la historia del universo.