Se trata pues de hacer del teatro, en el sentido cabal de la palabra, una función; algo tan localizado y tan preciso como la circulación de la sangre por las arterias, o el desarrollo, caótico en apariencia, de las imágenes del sueño en el cerebro, y esto por un encadenamiento eficaz, por un verdadero esclarecimiento de la atención.
La condena cede el paso al reconocimiento, las imágenes del terror comienzan a ser sustituidas por nuestro rostro amable de país generoso.
La semana pasada, en Múnich, en la Literaturhaus, vi una exposición de fotografías de actores en muchas representaciones distintas: el conjunto de caras crea un espectáculo inédito. La ordenación de hechos diferentes produce un diseño nuevo, una historia nueva.
Los libros también transmiten representaciones intensas y atractivas de la realidad, por supuesto, pero el lector participa de manera activa en la evocación de la realidad que el autor del libro intenta plasmar.
Aunque sólo existiera una verdad única, no se podría pintar cien cuadros sobre el mismo tema.
No estoy acostumbrado a hablar en público o a escribir, y menos todavía si se trata de mí mismo o mi trabajo...Quien quiera saber algo sobre mí, como artista digno de interés, debe contemplar mis cuadros con atención e intentar reconocer en ellos lo que soy y lo que busco
Si alguna hazaña notable llevé a cabo, ésa será mi mejor monumento; de los contrario, todas las estatuas del mundo no bastarán a ilustrar mi memoria.
La naturaleza no podría engendrar nada nuevo, si la obligasen a conservar lo viejo. Las formas son infinitas, pero la materia no, y es forzoso fundir el bronce de las estatuas pasadas para hacer las futuras. Por eso, si los ancianos no murieran, los niños cesarían de nacer. Por eso la muerte mantiene el amor sobre la Tierra.