La guerra es, cada vez en mayor proporción, no una lucha sino un exterminio de la técnica.
En los casos de exterminio masivos de personas la población local no profesa un odio sanguinario contra las mujeres, los ancianos y los niños que van a ser aniquilados. Por ese motivo, la campaña para el exterminio masivo de personas exige una preparación especial. En este caso no basta tan sólo con el instinto de conservación: es necesario incitar en la población el odio y la repugnancia.
Se critica mucho a los nacionalismos de América latina, pero discúlpenme si les recuerdo que no tienen nada que ver con los terribles nacionalismos de Europa, que causaron las peores tragedias de la humanidad, como el Holocausto o el genocidio de los Balcanes
La teoría vírica no ha producido nada...una vacuna que no existe; el AZT, que es un genocidio iatrogénico; y el uso del condón, que es de sentido común.
Uno no puede aceptar eso que, el legitimo derecho del estado colombiano de combatir a un terrorista de esta magnitud, se presente como una masacre contra unos arcangeles que estaban dormidos en pijama*
Los grandes episodios de la vida de las abejas, a saber: la formación y la partida del enjambre, la fundación de la ciudad nueva, el nacimiento, los combates y le vuelo nupcial de las jóvenes reinas, la masacre de los machos y el regreso del letargo del inverno.
Cualquier hecatombe general siempre se reduce a un drama íntimo, de la misma forma que uno puede resbalar en una piel de plátano y morir del batacazo mientras está cayendo la bomba de hidrógeno sobre su cabeza.
Llega la voz de Oriente. Llega el Occidente en habla, llega la hecatombe con la muerte del oro y el encumbramiento del hambre. ¡Llega el fin!
El mejor espíritu de sacrificio es la perseverancia en el trabajo comenzado: cuando se hace con ilusión, y cuando resulta cuesta arriba.
Lo que me propongo lo hago, nada ni nadie me quita mis sueños. sacrificio primero y luego el éxito. Quien diría aquel muchachito con sueños
El lirio se deshoja, en sigilo su lamento cae. inmolación eterna la soledad de cada uno.
¡Ah, es menester saber las miserias de esta vida puerca, comer el hígado que en la carnicería se pide para el gato, y acostarse temprano para no gastar el petróleo de la lámpara!
Hacen una carnicería y lo llaman paz