El té carece de la arrogancia del vino, del individualismo consciente del café y de la inocencia sonriente del cacao.
No es arrogancia si puedes sostenerlo
En ser indio mi vanidad se funda, porque el indio socorre en su miseria a los vasallos de Isabel Segunda. ¡Fortuna y gloria al hombre que se precia de respeto infundir hasta la muerte! Dios, por invulnerable, la desprecia, y, por su dignidad, el varón fuerte
Advirtió el disgusto que sus palabras la habían causado; no le fue difícil comprender que su vanidad de mujer hermosa no toleraba que en su presencia se hablara de ninguna otra belleza, y arrepentido como el mejor penitente, se sentía dispuesto a pedirla que le perdonase...
Tengo una gran fe en los tontos, autoconfianza le llaman mis amigos.
La exigencia de ser amado es la máxima arrogancia
Defecto por defecto, preferible es la arrogancia al apocamiento, la osadía mide sus fuerzas y vence o es vencida, pero la modestia excesiva huye de la batalla y se condena a vergonzosa inacción.
Tengo una gran fe en los tontos, autoconfianza le llaman mis amigos.