Evitad las menudas superfluidades, porque por una rendija puede naufragar un navío
No es fácil tratar con testarudos. No hay argumento que valga. Regla para tratar con ellos: Ninguna encina se derrumba al primer hachazo; una gotera quiebra la peña más dura
Casi se me acaba la fe, casi se me escapa el amor, casi se me quiebra la inocencia, se me agota toda la fuerza para luchar un día mas, casi me rendí... hasta que pensé en ti.