Eres muy atractiva, pero el escudo que llevas me hace pensar que disponga de una mujer muy rica, o la amante de un hombre muy rico.
Recuerdo que pensé que su belleza era también interna. No se trataba sólo de su apariencia, aunque sin duda era la mujer más bonita que había visto en mi vida. Consistía en algo más profundo. Salía de dentro de ella también. Era su manera de ser, y aquello me cautivó. Nunca había conocido a una mujer tan perfecta, y me sentía abrumado.
Aunque es algo demasiado ruin para que la gente lo reconozca con naturalidad, todo hombre que se siente atraído por una fémina experimenta un odio fisiológico hacia el tipo que se la benefica, normal o esporádicamente
No soy ruiseñor, sino urraca de grito agrio que se oculta en el fondo de los bosques para no ser oída sino por ella misma.
Todo es júbilo aquí: la alegre máscara del bailarín inmóvil y el asombro de la muchacha sorprendida al borde del acantilado, mientras el viento sueña con alacranes rubios y alfileres que la niebla diluye.
¡Cosa curiosa! el primer síntoma del verdadero amor en un joven es la timidez, en una muchacha es la audacia.
La adulación, meretriz del vicio, debe quedar fuera de la amistad.