La buena opinión de la humanidad, como la palanca de Arquímedes, con el punto de apoyo adecuado, mueve el mundo.
El uso del mantenimiento de la paz por la comunidad internacional, en búsqueda de intereses comunes, debe ser verosímil y legítimo. Una fuerza creíble sin legitimidad puede tener resultados inmediatos, pero no disfrutará del apoyo internacional a largo plazo.