Sí. Algunos no lo desafían nunca; se convierten en personas de mentes estrechas, que pueden decirte en qué creen pero no por qué lo creen. Otros se desilusionan por la hipocresía de la sociedad y se rebelan...Como hizo Elizabeth Finkle-McGraw.
El hombre emplea la hipocresía para engañarse a sí mismo, acaso más que para engañar a otros.