Pierde los temores y convierte en mariposas las serpientes, que después de la tormenta calma habrá, no dudes, siempre navegar contra corriente vuelve fuerte, si no pierdes el faro que esta al final, nunca dejes cabos sin atar, nunca dejes guerras sin luchar.
¡Oh sueño de felicidad! ¿Es esto en verdad La torre del faro que veo? ¿Es ésta la colina? ¿Es ésta la iglesia? ¿Es éste mi propio país, el mío?
Es cierto que la cuestión política no penetra profundamente en los detalles de la guerra; no se colocan los centinelas, no se conducen las patrullas según las consideraciones políticas. Pero la influencia del elemento político es tanto mayor, cuando se hace el plan de toda la guerra, de la campaña y a menudo también de una batalla.
¿Asesinato en masa? Le aseguro que nunca tuve tal idea en mente. Solo pensé que eliminaríamos a los judíos de sus puestos en grandes negocios y en el gobierno, eso es todo. Pero no olviden que los judíos también llevaron a cabo una horrible campaña contra nosotros por todo el mundo.
La campana del templo para de sonar y brilla. ¡Ah! La luciérnaga.
--¡Carajo! Yo con semejante despliegue monto mi campaña para la presidencia.
Admirar un cuadro antiguo equivale a verter nuestra sensibilidad en una urna funeraria, en lugar de proyectarla lejos, en violentos gestos de creación y de acción.
-Las mujeres desnudas son Arte solo si hay una urna -dijo Fred Colon. Esto le sonaba algo débil hasta a él, de manera que añadió-, o un pedestal. Si están los dos es mejor, por supuesto. Es un signo secreto, ¿ves?, que ellos ponen ahí para decir que es Arte y está bien mirarlo.
Sobre la campana del templo posada, dormida una mariposa
La prosperidad es necesariamente el primer tema de una campaña política.