Dios deja de ser Dios solamente para los que puedan admitir la posibilidad de su no-existencia, y ese concepto es en sí mismo el castigo más severo que pueden sufrir.
Una vez que el primer hombre hubo descubierto la posibilidad de mejorar su destino en la tierra estaba literalmente en sus manos, mediante el trabajo, no puede haberle resultado indiferente el que otro hombre trabajara con el o contra el. El otro hombre adquirió para el, el valor de un compañero de trabajo con quien resultaba útil convivir
Hay probabilidad de que ocurran cosas inesperadas en cada segundo de nuestra frágil existencia.
Hay probabilidad de que si te pones debajo de un árbol te caiga un limón