Ha sido dos veces campeón del mundo. Es un fenómeno. Esto es indiscutible. Lo que ocurre es que la prensa española a veces ha mostrado otra cara de nosotros dos
Porque también es bien sabido que tanto Dios como el diablo han mostrado últimamente con creces, no tener nada de perfectos y sí mucho de torpes, se les ve a menudo llegar tarde al teatro de sus operaciones.