Eres mi gran amor, aquel que tanto busqué y que por fin encontré. No te dejaré ir, porque en lo profundo de tus ojos puedo ver mi paraíso inmortal. Te amo por siempre, amor de mi vida
Sólo tras haber desarrollado la perorata emocional que culmina con la palabra asombroso, por fin la fuerza de mis sentimientos había dejado de asombrarme lo suficiente para poder conciliar el sueño durante un par de horas...O algo parecido al sueño, pues, incluso semiinconsciente, me había convertido en una biografía en movimiento perpetuo, en memoria hasta el tuétano.
La mentira se desvanece; la verdad triunfa al fin y permanece
Desde el cielo, el Señor sonríe de contento, porque era esto lo que Él quería, que cada uno tuviese en sus manos la responsabilidad de su propia vida. al fin y al cabo, había dado a sus hijos el mayor de todos los dones: la capacidad de escoger y decidir sus actos