Tengo un defecto en la nariz que es muy molesto, que me sucede igual en Vigo que en Madrid. No sé porque cuando me pongo muy nervioso, me da un picor irresistible en la nariz... Como me pica la nariz, ya no lo puedo resistir
¡Camina, venga, no mires hacia atrás ni hacia adelante; pica piedras como un peón, con la cabeza gacha, latiéndote el corazón siempre, siempre!
Nunca convencerás a un ratón de que un gato negro trae buena suerte.
Newt se quedó enroscado en la silla. Alargó sus manos llenas de pintura como si tuviese entrelazada entre ellas una cuna de gato. -No me extraña que los niños crezcan locos. Una cuna de gato no es más que un montón de equis entre las manos de una persona, y las criaturas miran y miran una y otra vez todas esas equis... . - ¿ Y? -Pues que ni maldito gato ni maldita cuna que valga.
Por otra parte, los vampiros siempre son hombres. Y lo mismo ocurre con los duendes. Y los dos son peligrosos. Pero ninguno de los dos es ni la mitad de peligroso que una bruja de verdad.
Dicen que dicen, que anuncian que existe un peculiar vegetal, que hace que te rías de la bruja Avería, como la cebolla hace llorar
La adulación, meretriz del vicio, debe quedar fuera de la amistad.
No podía entender por qué fallaban todas sus tentativas de destruir a aquellos forasteros. Empero, era una bruja tan poderosa como malvada, y pronto decidió lo que debía hacer.
Los zapatos de plata tienen un poder maravilloso le explicó la bruja Buena, y una de sus cualidades más curiosas es que pueden llevarte a cualquier parte del mundo con sólo tres pasos, y cada paso se da en un abrir y cerrar de ojos. Todo lo que tienes que hacer es unir los tacones tres veces seguidas y ordenar a los zapatos que te lleven donde desees ir.
Para el que puede entender, un mosquito suena como una trompeta, mientras que para el que no puede entender, en vano son los tambores y los clarines; de todas maneras, la luz se enciende para los videntes, no para los ciegos.
Dijo la rana al mosquito desde una tinaja: más quiero morir en el vino que vivir en el agua...
En la vida hay que ser sincero. Mi padre me enseñó que lo más importante es ser verdadero y no meterle gato por liebre a nadie. Conservar lo que uno es, con sus defectos. Y escribir lo que uno es.
Un viejo conocido me dio la bienvenida, el gato me miraba con su desdén habitual. Desee ser un dobermann. **Fuente:
Por otra parte, los vampiros siempre son hombres. Y lo mismo ocurre con los duendes. Y los dos son peligrosos. Pero ninguno de los dos es ni la mitad de peligroso que una bruja de verdad.
Recuérdame como la del mal genio, recuerdame. Recuérdame como la bruja amargada que chillaba y no coqueteaba cuando se necesitaba.