Las sensaciones no son parte de ningún conocimiento, bueno o malo, superior o inferior. Son, más bien, provocaciones incitantes, ocasiones para un acto de indagación que ha de terminar en conocimiento.
Un sutil pensamiento erróneo puede dar lugar a una indagación fructífera que revela verdades de gran valor.
Es muy difícil derrotar a un programa de investigación que esté defendido por científicos imaginativos y de talento.
Se crea en equipo. Por otra parte, la investigación se afirma como nueva característica del proceso creativo culinario.