No hay nada más terrible, insultante y deprimente que la banalidad.
No creo que tenga que ser necesariamente negro, pobre y depresivo para ser un hombre de blues
La tradicional lucidez de los depresivo, descrita a menudo como un desinterés radical por las preocupaciones, se manifiesta ante todo como una falta de implicación en los asuntos que realmente son poco interesantes. De hecho, es posible imaginar a un depresivo enamorado, pero un depresivo patriota resulta inconcebible.
Soy la pesadilla de quienes quieren raperos borregos, el duelo del pueblo por presos a los que quiero, incorruptible cual bolchevique furioso, no puedo estar triste por la escoria que no soy. Me tatuaron en la boca kale borroka, mis ilusiones con la decadencia global chocan; el capitalismo está tan metido en las mentes, que será un proceso lento desgraciadamente
¿Estás triste? busca a otra persona triste y consuélala: encontrarás la alegría